Los libros de texto y la histórica confrontación
Los libros de texto y la histórica confrontación
Entrevista de Julio Hernández a Manuel Gil Antón del Colegio de México
La polémica de los libros de texto estos días promete ir subiendo de tono si no se ponen las cosas en su debida dimensión. Me ha tocado escuchar a opinadores de los medios de comunicación como Adela Micha, o medio TV Azteca lanzarse de forma furibunda contra este proyecto de política pública del gobierno federal, escondiendo, sin lograrlo realmente las agendas políticas que los grupos conservadores de este país han enarbolado siempre, y donde el papel de la educación es un tema que defienden se debe dar sólo en casa, como si la escuela fuera un lugar donde únicamente reciben instrucción. Tampoco han ayudado declaraciones, como la del Director General de materiales educativos de SEP y persona al frente del proyecto de la Nueva Escuela Mexicana, en SEP; quien lanzó un Tweet donde se equiparaba al profesor y guerrillero Genaro Vázquez. Personalmente no creo que estas muestras de narcisismo ayuden a nadie. Y como siempre, lo que requerimos es a los actores que se encuentran en medio de las posiciones que retomen y sostengan un programa que es bueno, que además se reconozcan muchas fallas de un proceso muy nuevo, que en mi opinión son normales en cualquier proyecto que se inicia. He sostenido recientemente en una capacitación que estuve con profesores, en el sentido de que es una gran apuesta, pero como diría Manuel Gil Antón, las prisas pueden llevar a fracasar el proyecto si no las atendemos con cuidado. ¿Cuáles son los principales puntos a observar desde mi personal perspectiva?:
- Insistiendo en lo que señala Gil Antón, hay tanta prisa por salir con el proceso, que no hubo un piloto adecuado, que no está además socializado un producto que contiene una lógica muy diferente, de forma tal que la gente está buscando las materias clásicas de forma aislada y al no encontrarlas se escandaliza, pero tampoco hay estrategias de socialización de este proyecto tan novedoso.
- La capacitación se ha estado dando con los Consejos Técnicos Escolares, pero desde mi perspectiva, siento que los docentes no están preparados para una empresa de este tipo. No es que no sean capaces, sino que de origen fueron formados en las Normales con base en una lógica diferente. Se requiere mucho trabajo y mucha formación, y dejar claro que este modelo va a llevar varios ciclos escolares para que se consolide.
- Como ya he señalado antes, una grave falla que encuentro es la falta de una política de inclusión de TIC. Justamente, revisando uno de los proyectos del libro de proyectos comunitarios, la única mención al uso de las TIC en un proyecto que revisé, es que el estudiante bajara imágenes de internet. O sea, para lo que sirve internet entonces es para evitar ir a la papelería por una monografía de las de antes y eso es un hoyo muy serio que se debe subsanar.
- No es de preocupar las fallas que contienen los libros de texto. Esas han existido cada vez que se da a la luz pública un libro de texto. Sin embargo, aquello que con el uso de recursos tecnológicos, significarían correcciones muy fáciles de corregir, en los libros de texto ya no tienen solución hasta la siguiente edición. Yo soy de la idea que se debería tener un programa de sustitución de libros de texto físicos (no todos), y utilizar los ahorros para equipar de forma al menos gradual con internet y dispositivos las escuelas.
- Y si de Aprendizaje basado en proyectos (ABP) se trata, la curva de aprendizaje será larga y contaremos probablemente con la resistencia de algunos profesores que se sentirán fuera de su área de confort. No es una tarea sencilla convertir a un estudiante de pasivo receptor de contenidos a creador de estos. Se lleva tiempo. Yo soy el más feliz de que esto suceda, pero debemos luchar, por medio de capacitación docente para que poco a poco, la calidad de los proyectos vaya creciendo y eso no se da sólo con libros de texto, las redes de internet proporcionan un océano inmenso de posibilidades, pero en las que también debe capacitarse el maestro en cómo usar recursos tecnológicos.
En resumen, el proyecto es muy prometedor, pero se requiere abandonar las posiciones extremas, resistir esta primera etapa en cuanto a evaluar aprendizajes y no soltar esta política educativa, y sobretodo, asegurarse que este modelo sea exitoso y no fracase por la presión política, y las prisas con que se está dando.
Les recomiendo escuchar la entrevista que le realizó Julio Hernández a Manuel Gil Antón, investigador del Colegio de México.
Hablando un poco de historia.
Como mencioné al principio, los desencuentros entre los polos del espectro político no son nuevos y frecuentemente se han encontrado en los temas importantes del país y por supuesto, también en la arena educativa. México, como cualquier otro país del planeta de forma simplificada cuenta con grupos liberales y conservadores en sus extremos políticos. En cada época van adquiriendo diferentes nombres: izquierda-derecha, capitalistas-socialistas, etcétera. Personajes como Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna, Benito Juárez, Porfirio Díaz, Lázaro Cárdenas, etcétera son vitoreados por unos y defenestrados por otros. Personalmente creo que los países que muestran una mayor madurez democrática, son aquellos donde las posiciones pueden concluir en una negociación y se puede coexistir. En el caso de nuestro país, pienso que el periodo post revolucionario entre Lázaro Cárdenas, hasta Ernesto Zedillo, el régimen priista logró conciliar posiciones encontradas, mediante una fórmula donde "aparentemente" todo mundo triunfó en la revolución y había representación de la mayoría de los diferentes sectores, dando un periodo de una aparente paz social que habrá que reconocer que les funcionó por alguna décadas.
¿Y en educación qué pasó?
1. En 1917 se promulgó la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos, que en su artículo 3º estableció la obligatoriedad y laicidad de la educación que impartiera el Estado, dejando fuera los cultos religiosos, que ya habían sido limitados de la órbita del Estado mexicano desde tiempos de Benito Juárez. Esto ha provocado la reacción históricamente airada de la iglesia católica y grupos afines.
2. En 1934, con la llegada de Lázaro Cárdenas a la presidencia de la República, se promulgó una reforma al artículo 3º constitucional que declaraba ya no la laicidad de la educación que impartiera el Estado, sino se declaraba que esta debería ser socialista. Esto provocó reacciones del clero y de grupos conservadores como la Unión Nacional Sinarquista, y fue uno de los apoyos que derivaron en el nacimiento del Partido Acción Nacional. Esta reforma no prosperó en el tiempo, pero habla de la confrontación tan viva que por el tema educativo tenían los grupos políticos conservadores y el emanado de la revolución.
3. Para 1959, con la llegada de Adolfo López Mateos, su secretario de educación pública Jaime Torres Bodet lanzó las más importante política educativa de este país hasta el día de hoy, que significó la entrega de libros de texto gratuitos a todos los estudiantes de México, donde para muchos de estos niños y niñas significó y ha seguido significando probablemente el primer libro que llegara a su casa. Recuerdo de niño que nos pasaban a recoger nuestro libro y lo que más recuerdo es su olor a libro nuevo. La reacción no se hizo esperar, dado que se alegaba entonces, como ahora, que muchos de los contenidos correspondían al ámbito de la casa. La típica frase de en "la escuela se aprende y en la casa se educa", que el que sea falsa, no significa que no sea adoptada como cierta por un grupo minoritario pero con mucho poder. Esta política ha sobrevivido hasta hoy en día, en que se ha avivado por la transformación a los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana.
Lo anterior lo comparto para entender que lo que estamos viendo no es en absoluto algo nuevo, pero sí que se debe de tener cuidado e informar al grueso de la sociedad de qué trata la Nueva Escuela Mexicana, porque si Marx Arriaga cree que la gente solo por ir adivinando qué es lo que se está lanzando va a validar el modelo, se puede caer en un error. Y de la misma forma, los grupos que llevan 6 años reaccionando ante todo, en este caso encuentran una veta muy sensible para ellos y lo que debe prevalecer es la voz de los expertos pedagógicos y la de una sociedad no fanatizada e informada.
Les envío saludos.

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