¿Una inteligencia o muchas?

 ¿Una inteligencia o muchas?


       ©Luis Lach

Hace un par de colaboraciones en este espacio de Revista Puebla, estuve conversando particularmente sobre un estudio respecto de la aparente disminución en el coeficiente intelectual de estudiantes de hoy en día en comparación con sus equivalentes de 1975. Según este estudio, los jóvenes de alrededor de 18 años hoy, tienen un coeficiente intelectual 7% menor a sus antecesores. Supe que el abordaje de este tema, provocó mucha ámpula en jóvenes que leyeron este artículo, quienes descartaron la validez de este estudio. Debo decir, en primer lugar, que esta columna es fundamentalmente una columna de opinión y la información que recolecto me da pie, en realidad para reflexionar sobre los temas que me resultan importantes para abordar en favor de la educación con uso de nuevas tecnologías. En este sentido, considero que si bien están en lo correcto al revirar con su desacuerdo al estudio, hay que considerar, eso sí, que lo único que contamos es con las conclusiones del estudio. No tenemos mayores elementos de análisis. Y podrán decir entonces los estudiantes en desacuerdo, que por qué incluyo el estudio, si no cuento con todos los elementos de análisis. En realidad, porque me daba pié a algunas reflexiones, que continuaré en esta colaboración. No me interesaba tanto la validez del estudio, como justamente reflexionar sobre la diferencia entre los contextos de 1975 y el mundo contemporáneo (ciertamente no creo que haya una disminución del CI, sino un desfase muy claro de los contextos en que debió desarrollarse). Lo cierto es que hay muchas diferencias, provocadas fundamentalmente por las nuevas tecnologías. Como mencionaba, los jóvenes de hoy hacen menos tareas mecánicas que las que se hacían hace 48 años. Pero esas diferencias no puede definir el Coeficiente intelectual de una persona con precisión. Y menos cuando estos estudios, creados para una mentalidad occidental de mediados de la década de los 70, puedan ser aplicables hoy. Lo que sí, es que esto nos da una oportunidad maravillosa de hablar de estos conceptos.

¿Qué son y qué miden las pruebas de coeficiente intelectual (CI)?

Según chatgpt: El coeficiente intelectual (CI) es una medida numérica que se utiliza para intentar cuantificar la inteligencia de una persona. Esta medida se obtiene a partir de pruebas estandarizadas diseñadas para evaluar la capacidad de una persona para resolver problemas, razonar, comprender ideas complejas, aprender rápido y adaptarse a nuevas situaciones. El resultado de estas pruebas se compara con la puntuación media obtenida por personas de la misma edad y se expresa en una escala que oscila entre 0 y 200.

Sin embargo, existen varias críticas al uso del CI como medida única y definitiva de la inteligencia de una persona. Una de las principales críticas es que la inteligencia es un concepto complejo y multifacético que no puede ser reducido a una única medida numérica. Otros argumentan que las pruebas de CI pueden estar influenciadas por factores culturales, educativos y socioeconómicos, lo que puede llevar a una evaluación injusta o incorrecta de la capacidad intelectual de una persona. Sin embargo, observo que se siguen utilizando este tipo de estudios hoy en día. Lo bueno, es que podemos hacer un alto y reflexionar justamente si realmente miden algo de forma correcta.

Debo decir que usualmente los tests que miden el CI están basados en estándares occidentales. Comunidades con valores ancestrales diferentes, pueden no salir bien evaluadas en estas pruebas, concluyendo entonces que medir entre 1975 y 2023 es probablemente un salto al vacío. Lo único que esta comparación pudo haber descubierto es que los contextos históricos, culturales y sociales no tienen nada qué ver entre uno y otro. Pero también podemos descubrir que sí hay alguna habilidades que hemos perdido en el tiempo, como la memoria, pero que no tienen que ver necesariamente con la inteligencia.

¿Quién han criticado estos modelos de medición de la inteligencia?: Howard Gardner y las Inteligencias múltiples

Howard Gardner, psicólogo y profesor de Harvard, ha sido crítico de las pruebas estandarizadas de CI y ha desarrollado una teoría de las inteligencias múltiples que propone que la inteligencia no es una capacidad única, sino que existe en diferentes formas y manifestaciones. Según esta teoría, hay al menos ocho tipos de inteligencias diferentes:

  1. Inteligencia lingüística
  2. Inteligencia lógico-matemática
  3. Inteligencia espacial
  4. Inteligencia musical
  5. Inteligencia corporal-kinestésica
  6. Inteligencia interpersonal
  7. Inteligencia intrapersonal
  8. Inteligencia naturalista

Gardner sostiene que cada uno de estos tipos de inteligencias es independiente de los demás, y que una persona puede tener un alto nivel de inteligencia en un área determinada, pero no en otra, formando así un patrón individual de capacidades de la persona. Además, argumenta que las pruebas estandarizadas de CI se centran principalmente en la inteligencia lingüística y lógico-matemática, y no tienen en cuenta otras formas de inteligencia.

Si bien, es muy popular la Teoría de las Inteligencias Múltiples, también tiene detractores que ponen en tela de juicio la solidez de sus argumentos. Aún así, puedo mencionar que esta teoría ha sido muy útil para diferentes plataformas educativas, como es el caso de PleIQ o el Test de Orientación Vocacional de PDA.

Daniel Goleman y la Inteligencia emocional

Chat gpt nos dice que la teoría de la inteligencia emocional (IE) de Daniel Goleman propone que la inteligencia emocional es un conjunto de habilidades que incluye la capacidad de reconocer, comprender y regular las emociones propias y ajenas. Según Goleman, la IE es un factor importante en el éxito personal y profesional, y puede ser tan importante o incluso más importante que el coeficiente intelectual (CI) en algunas situaciones.

La crítica de Goleman al modelo de CI se centra en la idea de que el éxito no depende solo del CI, sino también de la capacidad de una persona para manejar sus emociones y relacionarse efectivamente con los demás. Goleman argumenta que la inteligencia emocional es un factor crítico en el desempeño laboral y en la vida cotidiana, y que puede ser incluso más importante que el CI en algunas situaciones.

En lugar de centrarse únicamente en la inteligencia cognitiva medida por las pruebas de CI, Goleman sostiene que también debemos desarrollar nuestras habilidades emocionales para tener éxito en la vida. La teoría de la IE propone que las habilidades emocionales pueden ser aprendidas y desarrolladas, y que son esenciales para la toma de decisiones efectiva, la resolución de conflictos, el liderazgo y la gestión del estrés.

En conclusión

Somos seres multifacéticos justo gracias a nuestra inteligencia, la cuál nos separa del resto de seres vivos del planeta (hay algunas especies de mamíferos que también desarrollan inteligencia, como los delfines, gorilas, etcétera, pero sin el nivel de conciencia del ser humano). Y justamente el poder realizar comparaciones de una época a otra es altamente riesgoso. Sin embargo, el  hombre contemporáneo debe tener cuidado de aprovechar las bondades que nos brinda la tecnología, pero no caer en los riesgos de convertirnos sólo en una máquina pura de consumo (de contenidos, de música, de imágenes, etcétera). Esa es la gran interrogante que se nos plantea hoy. ¿Cómo hacer que los sistemas educativos potencien las capacidades de sus estudiantes y que nuestras respectivas inteligencias nos permitan desarrollarnos con las herramientas tecnológicas con que contamos hoy?

Que tengan una estupenda semana.

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