El Servicio Comunitario en la Educación
El Servicio Comunitario en la educación
Constantemente la naturaleza nos da razones para voltear a ver a nuestros
semejantes y brindarles algún tipo de apoyo. El terremoto del 19 de septiembre de 2017, que trágicamente coincidió con el de 1985, nos mostró que debemos velar
por nuestros semejantes y que las escuelas deben estar preparadas para proteger
a sus estudiantes y brindar apoyo a los más necesitados.
El concepto Responsabilidad Social (RS), que ha nacido en el seno de empresas, preocupadas por velar por las
comunidades en donde se asientan, va esparciendo su mensaje a los espacios
educativos. Las Universidades han sido las primeras en las que, por ley, los
estudiantes mexicanos están obligados a regresar a la sociedad, lo que esta ha
invertido en ellos, a través del servicio social. La RS es un concepto más
reciente, y el servicio social es un antecedente fundamental. Sin embargo,
estas mismas universidades reconocen el valor del concepto RS, y han acuñado el
concepto Responsabilidad Social Universitaria, que se ha popularizado cada vez más..
Pero no es sólo en el nivel universitario donde encontramos ejemplos de
acciones socialmente responsables. La Organización del Bachillerato Internacional,
un modelo internacional de educación para instituciones privadas, tiene un
programa muy completo llamado CAS (creatividad, acción y servicio), que
relaciona a los estudiantes con su entorno social. Asimismo, ha existido otra
red de preparatorias, llamada REDPAS, dirigida por Servicios a la Juventud, A.C. y que vincula a jóvenes a proyectos sociales en favor de grupos vulnerables,
comprometiendo a los estudiantes a mejorar este mundo.
Adicionalmente, surgen nuevos e imaginativos conceptos que se asocian al de
la RS. Uno de ellos es el de la Responsabilidad Social Infantil (RSI), el
cual va asociando las mejores formas de educar a los niños de nivel primaria,
para asumir su compromiso por vivir de forma saludable, por ver por los demás,
por desarrollar hábitos y cualidades como la resiliencia infantil (la propia
capacidad de superar los obstáculos que la vida plantea), para reaccionar en
eventos como un terremoto y convertirse en factores positivos de la protección
civil. Un ejemplo de ello es que los mismos niños se vayan capacitando en temas
como primeros auxilios.
Finalmente, un modelo histórico educativo de tipo extraescolar, que tiene como divisa el servicio a los demás lo
representan los scouts, quienes, como parte de su metodología, tienen que aprender a velar por los demás, desde
que son pequeños: Un castor (niños de 4 a 7 años) comparte,
un lobato (niños de 7 a 11 años) hace una buena acción, un scout (jóvenes entre 11 y 17 años), está siempre listo para servir, hasta un Rover (jóvenes de ente 17 y 21 años de edad) cuya divisa es el servicio.
La educación está llena de ejemplos de servicio a los demás, pero quizás haya
que iniciar un proceso de sistematización de estas experiencias. Desde la perspectiva de cada institución educativa, se debe definir en su misión y visión lo que se entiende por servicio y cómo se resuelve de acuerdo a la muy particular filosofía de la institución, ya sea pública o privada.
Nuestra experiencia en Draf Consultores, apoya la implementación de programas de servicio comunitario, de acuerdo a las diferentes necesidades y filosofías que den marco a este tipo de proyectos. Se puede comenzar desde charlas de sensibilización a la comunidad escolar (padres, docentes, estudiantes, etc.), hasta programas integrales para los diferentes niveles educativos.


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